- Espera. Prefiero con la luz encendida.
Pero, ¿qué necesita ver? ¿Acaso no es más sensual el monocromo? No me imagino a Bogart coloreado convenciendo a una Ingrid Bergman coloreada de que se vaya en un avión coloreado con su marido coloreado. Además: siempre les quedará la ciudad de la luz. Esa escena ¡esa época! es en blanco y negro, está en la esencia. Si violas la esencia, violas el concepto. El sexo es misterioso, nocturno, furtivo. El sexo es fluir, dejarse llevar. La claridad despierta. Despierta los escrúpulos y esconde lo que no se puede ver. La claridad eclipsa el sonido de su respiración. Eclipsa su suavidad. Eclipsa su perfume: Magnetism de Escada. La claridad distrae a la vista de lo que le importa; el ruido, al oído; un ambientador con forma de pino, al olfato. Luz tenue: nada de distracciones. Término medio: dorada mediocridad: ¡Aristóteles!
Y, ¿qué hay de la fusión de siluetas? Formas compactas en escala de grises fluyendo a un ritmo regularmente irregular. Se confunden: no se sabe dónde empieza uno y termina el otro. Tampoco importa.
¿Cómo violar el concepto de la cúspide de la pasión y el romance? Con luz. Con la luz encendida, es porno. Tiene la sensualidad de una carnicería. La sensualidad del Nacional Geographic.
Tú, yo, el neón de la mini-cadena y tu perfume. ¿No son los mejores invitados los discretos, que apenas perturban el orden del hogar? Los tranquilos, sosegados, armoniosos, equilibrados. Todos los emisores serenos para mantener a todos los sentidos serenos, sin faltarse al respeto. Sin eclipsarse. ¡Basta de violencia! ¡No al absolutismo de esa bombilla standard!
- Pero…
- Mm. Es que quiero ver tu cara. Te quiero ver disfrutando.
- Ah, vale.
Texto íntegro extraído de “Tenue”. David Soto, 2008.
Complejos?
Como amante de la luz tenue, he de decirte que yo amo el color, ves ruborizarse a la gente, o puedes intuir lo iracundo de un rostro, entre otros…
Fantástico extracto de… qué es “Tenue”?
Me alegra ver que tu blog no ha muerto.
Te amo.
(Pon más cachos)
y mira q suele ser al reves…
Te recomiendo “El rey pasmado”, de Imanol Uribe (1991). El rey Felipe IV (no me he leído el libro, q supongo q estará mejor) se empeña en ver a su mujer desnuda, inspirado por “La maja desnuda” de Goya. Se arma un revuelo… jejej.
Tb es de descarga on-line??
bkñs