Quien haya visto “Lost in translation” o “Flores Rotas” tendrá una idea aproximada de qué cara es la que debe venirnos a la cabeza al usar la expresión “la cara de Bill Murray”. Para los que no las hayan visto ni quieran verlas y/o para los que las hayan visto y no quieran acordarse, a continuación se adjuntan unas capturas de pantalla de las cuales hallaremos la media aritmética.
¿Cómo de absurda ha de ser la situación en la que se ve envuelta una persona para “cerrar el establecimiento” y dejar colgada una cara como ésta? Una cara que careciendo de toda expresión es capaz de transmitir con total transparencia cómo se siente. Objeto de la saturación, la gota que colma desconecta al individuo del contexto y pasa a convertirse en un mueble.
Otros de los extremos en cuanto a expresividad y transparencia, los podemos encontrar en:
- Heidi (total expresividad/total transparencia). Parece ser feliz y, sin embargo, es feliz.
- Eugenio (nula expresividad /nula transparencia). Ni parece ser algo ni tiene por qué serlo, pero está ahí o estuvo. (¿?)
- Un camarero (total expresividad/nula transparencia). Si usted supiera lo que piensa un camarero cuando le sonríe, le aseguro que no le dejaría propina.
Para una mejor comprensión, véase y alábese el Gráfico 1.1.
Gráfico 1.1
Nótese en la imagen de Bill Murray cómo en segundo plano una señora vestida de rosa con las maletas en la mano parece chillarle poco menos que “divorcio” desde la puerta. Haciendo alarde de una impecable educación, se levanta a despedirla a la puerta; ella le llama “Don Juan caduco”; él vuelve al sofá con cara de Bill Murray.




Grandísimo estudio xDDDDDDD
Precisamente vi hace poco la de Lost in Translation y vaya tela con los caretos del amigo…
Vamos a tener que practicar para llegar a ese nivel ….
Saludotes…
Otro gesto, otra mueca, otro sinónimo, otra cosa que añadiría a esta sección es sin duda la cara con la que se tira Johnny Depp (Traducido vulgarmente como Juanito Profundo, porque todo el mundo cree que se apellida Deep y no Depp, yamecallo) toooda la película de Sweeney Todd. Debió acabar con el entrecejo hecho polvo, como los mofletes de Heidi o la boca de Bill Murray cerrada a cal y canto cuanto menos. No hago mención de los camareros, por ser un gremio en el que por haber los hay hasta simpáticos (pocos y, en su mayoría, novatos o aspirantes a actores/actrices) y tampoco a Eugenio, ya está bien la parrafada por hoy.
Blablabla recíproco-pómulo-exhaustivo.
Besinesssss SúperG
Una tesis digna de Freud. A mí también se me está quedando cara de mueble. Por cierto, lo de los camareros es por algo autobiográfico???;)
Un saludo
[...] y perfumado que vayas, si estás rodeado de estiércol, todo olerá a mierda y se te quedará cara de Bill Murray. Por esta razón, no sólo no se ha de contribuir sino que es menester corregirlo con compromiso y [...]