Tras leer y re-leer el fragmento que se adjunta a continuación, me tuve que replantear (por enésima vez) muchos aspectos de la vida que llevo/llevamos. Me acojoné de tal modo que decidí dejar de posponer “la tan pospuesta pregunta” y enfrentarme a ella con admirable valentía y dispuesto a mentirme en lo que hiciera falta hasta llegar a una conclusión satisfactoria. Así nace el Tratado de la Dolce Vita.
“¿Que qué le pido a la vida? No sabía que se le pudiera pedir algo. La verdad es que no deja de darme cosas que no quiero. Parece que me está dando lo que quiere otro. Parece una máquina expendedora de sueños con los botones mal configurados. Y además notas cómo una voz robótica de tono jocoso se traga parte de tu capacidad adquisitiva y te abofetea con un “Su sueño, gracias”.
– ¡Eh! ¡Yo no pedí esto! ¡Yo no fumo esta basura! ¡Me da igual que sea más cara! ¡Ésta no es mi basura!
Después de liarte a patadas con una máquina que sólo sabe equivocarse y agradecer el maltrato, se llega a sentir cómo Groucho Marx y Murphy (los únicos impresentables capaces de crear una máquina de tamaño humor negro) hacen la croqueta sobre una nube mientras se descojonan y te señalan con el dedo.
[…]
Que qué le pido a la vida… ¡¿y yo qué sé?! ¡¿Quién sabe lo que quiere?! Espero que lo que quiero no sea este conjunto de estupideces que no satisfarían ni a la más viciosa de las almas. Pregúntame mejor qué es lo que no espero de la vida. No terminaría antes (y que Dios me ampare si no es así) en contestar, pero podría ir dándote un largo adelanto.
[…]
Está claro que lo mejor es no esperar nada, tan solo ir y cogerlo. Tengo 24 y ya siento que se me ha ido media vida. ¡Como para seguir esperando a que la arreglen! sobre todo estando como está el servicio técnico. ¿Entiendes, cartel publicitario simplón pegado delante de una parada de autobús? En fin… (suspiro) ¡Cómo tarda la 015!”
Quizá la única manera de llegar a la respuesta sea ir tanteando y cerrando el cerco hasta hacerse una vaga idea de qué se ha de esperar de la vida si en efecto se ha de esperar algo de ella.
No contento con hacer un análisis exhaustivo de las actitudes, comportamientos y/o procedimientos que se aproximan o se apartan de la Dolce Vita, me propuse hacerlo en público (con el consecuente peligro que supone que mi madre pueda llegar a leerlo) para el bien (o la confusión) de todos (los que entren por error).
Con el presente escrito se pretende sentar las bases a modo de Carta Magna para lo que será el Tratado de la Dolce Vita, el cual (por experiencias anteriores) sé que degenerará en otra cosa distinta.
Aunque Federico Fellini hubiera titulado “La Dolce Vita” a su famosa película con todo el sarcasmo que puede caber dentro de un italiano para describir el tipo de vida que llevaba el protagonista encarnado por Marcello Mastroianni, entendamos que estar flipando a solas con Anita Ekberg en la Fontana de Trevi bien puede merecer todos los excesos y resacas. Así que estudiaremos en qué medida es “viciable la virtud”, si lo es, para alcanzar la plenitud o Dolce Vita o no debe serlo en absoluto. Si la deontología y la teleología pueden vivir en armonía, trataremos de encontrar su punto de equilibrio.
No hay que ser un lince para saber que si ningún filósofo ha hecho más que especular sobre el tema, nosotros no vamos a ser más y llegar a una fórmula concluyente. Pero como decimos en Dakolchons “Sí, sí. Pero y las risas que nos cogemos, ¿qué?”
oiiisss, creo que este será el comienzo de uno de mis blogs mas visitados, y no porque sea el de mi manito.. si no porque siempre me gustó perderme entre sus palabras!
gracias por todo este tiempo! que parece mentira pero te conozco desde el 2004.. y lo que nos queda.
que nunca cambie tu manera d ver el mundo, tus locuras, tu romanticismo fuera de época. todo te hace ser como eres y eres el mejor, espero que lo sepas!
todavia queda pendiente tomar un café en oviedo y ver la estatua de woody allen juntos.
Pues que quieres que te diga… RONALDO se ha ROTO PARA 12 MESES… se ha jodido el gordo galáctico
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Después del comentario de tu manita y de Anxo poco queda que decir xD
Yo no entré por error pero sí me voy con confusión xD Haces reflexionar con tu texto y eso no me viene bien, ya tengo demasiado que leer/analizar/comentar/ABORRECER (y ahora más por tu culpa y la de Goethe xD)
Beberé vino en una copa de cristal rojo (en sentido figurado xD) cuando me pase a leer tu Tratado de la Dolce Vita
Bisous pour l’ami rappeur!
Bienvenido Gale a la red. Así que no te enredes tanto con tanta palabrilla!! Tengo la impresión de haber leído parte del texto en cursiva
Me parece q eue este blog va a ser grande, así que no defraudes. Felices 24!
me encantó la carta de presentacion
muy tú
que que le pido a la vida.. ?
yo, felicidad y que la gente que está a mi lado, la de verdad, nunca se vaya.
un besito enorme!
Y a esto le llamas un “simple texto de bienvenida”???
No quiero imaginar como será el resto…
Besos!!!